MENDOZA La región de Mendoza presenta características climáticas completamente condicionadas por la presencia de la cordillera andina. Sus cumbres suelen sobrepasar los seis mil metros de altitud - el cercano Aconcagua, con sus 6.959 metros, ofrece una palpable muestra de ello - y sus laderas y valles son de una aridez casi absoluta, dado que están totalmente despobladas de masa forestal. Ello supone, naturalmente, una evidente escasez de agua, que se suma a la exigua pluviometría registrada en la región. Estas condiciones son propias de un clima claramente continental, con una inversión térmica considerable entre el día y la noche. El suelo brinda una buena capa de humus pedregoso que es apropiadísimo para el enraizamiento de la vid y unas características generales muy adecuadas para las variedades tintas.